Micro-cuentos
del café
Por Amante Eledín
Parraguez
La literatura
es un espacio pluri-dimensional, que por su amplitud y hondura, nos ofrece tantas
posibilidades para la diversión, la pasión, el encantamiento y el
asombro. Indagar el vasto mundo de la creación literaria, es volver la
vista y la imaginación hacia el espacio sideral. Y perdernos, o hallarnos
en lo macro-cósmico. La literatura nos ofrece por lo menos un universo
de posibilidades y
motivos
para tratar de resolver ese afán perdurable de explicar todo. Para eso
esta la palabra; creo, para aclarar, o, ante su inutilidad, para sugerir.
Parte
de este pluri-verso creativo es el micro-cuento, género que ha adquirido
la mayor importancia en estos últimos años, y al que se han dedicado
esfuerzos que lo hacen notar. Se habla de micro-cuento, de mini-relato, de micro-ficción,
etc. Para referirse a un texto de pocas palabras. Es interesante lo que se dice
cuando se trata de explicarlo, y cuando ya existe, a mi parecer, eso que Cortázar
llama "un acervo o acopio" necesario para esclarecer sus leyes;
que según él mismo, no existen para un relato. En mi fuero racional
tiendo a concordar con Cortázar, y por mi intuición me inclino hacia
Rilke cuando advierte que no nos dejemos llevar por las apariencias, porque "en
lo profundo todo es ley" Aquí "lo breve" o "lo
micro" linda con la poesía. Cortázar llamó al cuento
"caracol del lenguaje" imagen poética, que se refiere
a ese micro-mundo ensimismado en una especie de espiral, que de pronto saca sus
antenas al sol; un ser vivo de frágil intensidad, al que Cortázar
asoció a su misterio poético, más que a su consistencia de
cuerpo teórico-racional. Pensando en ese caracol de Cortázar, me
encontré con un sencillo y hermosos texto literario-pedagógico de
Isaac Asimov titulado: "El amor hace girar el mundo" Hablaba
en sus líneas sobre el macrocosmos, explicando el nacimiento y la formación
de un pulsar, una pequeña estrella concentrada de energía,
producto de la explosión de una supernova. Al leer las explicaciones
de Asimov sobre fenómenos del macrocosmos, creo hacerme una idea de lo
que es un micro-cuento. Si Cortázar pudo haberlo llamado caracol del
lenguaje, yo modesta y simplemente lo llamo pulsar de palabras.
Dentro
de este libre y amplio contexto mi motivación es destacar el auge que ha
tenido en Chile el micro-cuento en estos últimos años, y el gran
interés de parte de los escritores por ese género. Son importantes
y están a la vista los esfuerzos por escribir micro-cuentos, oficio que
se impulsa desde diferentes instancias académicas y de difusión,
como de pequeños círculos de creación y ejercicio del oficio.
Antes que dar con una definición que deje conformes a todos, es importante
y valioso "seguir haciendo", escribiendo y aumentar ese acervo que nos
permita valorar y explicar el micro-cuento con mayor certeza. Es valioso que en
Chile se escriba mucho y brevemente. Tan valioso como escribir, es darle espacio
en la crítica y en las publicaciones. Se han realizado antologías
muy valiosas, las que han incluido a importantes autores chilenos de distintas
épocas. Entonces, me parece importante destacar el esfuerzo realizado por
el Café Literario de Providencia que, con la colaboración
del escritor Reinaldo E. Marchant, han realizado una serie de publicaciones de
micro-cuentos de una gran variedad de autores nacionales:
*"Segunda Antología del Micro-Cuento", 2006;
"Ráfagas Literarias", tercera muestra de micro-cuentos,
2007. Ambas antologías han sido publicadas por Caliope Ediciones.
Este
esfuerzo, modesto y sencillo, significa un aporte a este acopio que tal vez, algún
día nos dé luces que nos permitan descubrir las poderosas leyes
ocultas en un micro-cuento.
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En las publicaciones citadas se incluyen escritores como Alejandra Basualto, Hernán
Rivera Letelier, José Luis Rosasco, Carlos Iturra, Fernando Emmerich, Paz
Molina, Jaime Hagel; Walter Garib, Teresa Calderón, Enrique Germán
Liñero, Ramiro Rivas y otros.