Poetas andaluces, poetas del mundo
Amante
Eledin Parraguez
La poesía es también profética: anuncia y denuncia. El poeta es también
un profeta, porque vive para anunciar y para denunciar, y no se trata
de hacer política ni proselitismo religioso. Se trata de construir
y recrear la vida. La poesía es la vida inserta en la historia y la
historia que nutre a la
poesía
desde su esplendor o su caída. Ya se ha dicho: sin poesía no hay pueblo;
no hay raíz, no hay memoria. ¿Qué se preguntarán los hijos de los
hijos? ¿Con qué palabras le responderemos? ¿Serán palabras vivas o
muertas? Algunos podrán afirmar, que no vale la pena recordar, si
los recuerdos están manchados por lo trágico. Entonces ¿Será posible
una poesía sostenida en el aire, sin un cordón que la ate al mundo
cotidiano, aun cargado de sueños y desengaños?
Podemos decir que sin hombre no hay poesía y sin poesía no hay hombre.
Uno y otra se sostienen; una y otro se levantan desde las ruinas.
Creo que ya no hay poesía política: Hay poesía del hombre; del hombre
que quiere volver, del que regresa al ser. Hay poesía del hombre que
quiere reencontrarse, cuando se ve fragmentado en las calles; cuando
ve la sangre que aun corre. Y aun, ya no se necesitan las calles para
ver la agonía, solo una pantalla a colores.
Entonces cabe preguntarse ¿Dónde están los poetas? ¿Andan por el
mundo recogiendo a los caídos? ¿Están en las calles, en las plazas?
¿Se van a predicar a los desiertos o permanecen en alguna oficina,
escribiendo sobre un teclado sus proyectos de alabanza al progreso?
Neruda pudo explicar algunas cosas, yo solo digo algunas cosas sin
explicar nada. Esa poesía, la de Alberti, la de Hernández, la de Neruda,
quizá era política entonces. Ahora es poesía del hombre. Esa poesía
desde entonces apunta al corazón del hombre y desde siempre viene
del corazón del hombre.
“ …Te acuerdas Rafael?
Federico, te acuerdas debajo de la tierra…?
Rafael Alberti dirá:
¿Dónde están los hombres?
Los poetas andaluces no solo eran los andaluces, sino los del mundo.
Son estos poetas que “Cuando cantan parece que están solos”
Seguramente los poetas auténticos no andan vendiendo sus mercaderías
en el libre mercado. Esos poetas andaluces del mundo andan por todos
lados sin ser escuchados. ¿Dónde se refugia el poeta hoy en día? ¿En
una casa rodeada de lilas? ¿De qué se nutre el poeta, de una metafísica
cubierta de amapolas?
No es nuevo lo que digo. Así como Neruda lo dijo, por la poesía deben
pasar los albañiles, los ancianos, los niños; los que sufren. Por
la poesía pasan los hombres; pasa la historia: pasa la vida corriendo
asustada buscando refugio. La poesía, como el hombre, es atravesada
por las balas y también estalla bajo las bombas. La poesía es esa
raíz que se descuaja de la tierra. El poeta es el hombre que se levanta
con Celaya y su “arma cargada de futuro”, que no es un fusil,
sino su palabra; que no mata, sino resucita.
“…
¿Qué miran los poetas andaluces de ahora?
¿Qué sienten los poetas andaluces de ahora?
…
Su canto asciende a más profundo
cuando, abierto en el aire, ya es de todos los hombres”