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..... En ese mismo poema pasa revista
a las distintas formas de poetizar en Chile y señala luego: "Y si hay
tantas maneras, quisiera mezclarlas en un cóctel". Y en verdad,
Calas contiene poemas de muy variados estilos y en los que se
advierten las huellas de influencias diversas. Al punto que el libro se
percibe un tanto sobrecargado y, de tan deliberadamente heterogéneo, algo
mareador. ..... Carrasco es un autor tan
lúcido y autoconsciente que se permite prever las críticas a su libro,
ingeniosamente expuestas en "Kermesse 1" y reexpuestas, con algunas
variantes en "Kermesse 2"; exposición que las contiene todas, ya sea en
uno u otro sentido ("muy académico muy marginal / Hispanizante no ha leído
a los clásicos hispanos"). Asimismo, en "Arte siamés", en un segundo
epígrafe (el primero ya había precedido otro poema), nuevamente, se
adelanta a cualquiera crítica o análisis y, él mismo, hiperconsciente y
soberano, descubre el artificio, "el cómo se arma el ingenio o
mecano...muestra el funcionamiento de los trucos, se explican retoques y
variantes...cómo se mezcla el instinto y la sinceridad a las rúbricas y al
indispensable charlatanismo". "Arte siamés" es un poema largo en que
engarza, con variantes, poemas breves anteriores, dándoles
cohesión. ..... A su vez, este
autor-controlador parece exigir, por momentos, una suerte de
"lector-detective", que debe ser capaz de ir desentrañando y siguiendo una
narración subterránea (con pistas como Rita, Ruby, Julián, las tersas
calas, el sol insidioso, las Kermesse, las artes siamesas, la praxis
lisia) o, un "lector-profesor o tesista", capaz de entender, analizar y
quizás, disfrutar de las referencias, guiños, recursos formales adscritos
a cierta tradición y combinados con otros contrapuestos, el "making off",
como el mismo lo llama. Una poesía "de laboratorio", en fin, que podría
caer bajo la calificación de "interesante" o "curiosa", que deja en
evidencia su habilidad para armar el "coctel", empleando a veces los
recursos con mucho acierto; otras, más bien como un niño engolosinado con
el juguete. ..... Pero Carrasco, o el
hablante que aparece en sus poemas ("mezcla de milico pobre, tinterillo y
obrero peinado ante la aurora... un punk de Nueva Quillahue"), también
toma distancia de sí mismo, se ríe, ironiza, en medio de su arrojo,
muestra de soslayo su vulnerabilidad e inseguridad. Aquella exhibición de
lucidez y control es, quizás, la otra cara de la medalla. ..... Hay en su poesía una sobreabundancia de
imágenes, de términos, de giros lingüísticos, un gran acervo de mundo, de
atmósferas, de personas, encuentros, de lugares, de recuerdos encarnados.
Es legítima la preocupación de que se desborden. Pero el poeta de Calas
tiene un sentido innato del ritmo y de la musicalidad y por esa vía logra
una unidad y cohesión serena y poco ostentosa en poemas tales como:
"Retratos de los Vielma", "Retrato de un cargador d la Vega Central en las
gradas del Hipodromo Chile", "Ruby camina por una pendiente litoral",
"Oscura belleza", "La lectura de poesía", "The Final Zap". Creo que esa
vía es preferible y a la hora de definir la encrucijada entre "el instinto
y la sinceridad o las rúbricas y la indispensable charlatanería" puede ser
determinante.
 CALAS Germán
Carrasco. Ediciones Dolmen, Santiago, 2001, 148 páginas.
en El Mercurio,
25 de Agosto de 2001
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