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GERMÁN
CARRASCO:
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"Las
letras de algunas bandas .........................................son tremendamente poemas"
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Con su libro "La
insidia del sol sobre las cosas" bajo el brazo (Premio Jorge Teillier
1997), Caarasco viajó becado por la Fundación Andes a la Universidad de
Iowa.
por
Roberto Karmelic
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Oí que tu poesía es como un solo de jazz, por
sus continuos cambios de ritmo. ¿Oí
bien? - Un poema puede tener sinuosidades, quiebres
y diversidades como en el jazz o cualquier buena
música.
¿Cómo aparece
Santiago en tus poemas? - Es
reconocible en cada sílaba de "La insidia del sol sobre las cosas"
(Dolmen, 1998), excepto donde se habla de Bolivia y de Putre. Pero
no es como en narrativa, donde la acción transcurre en alguna
parte. La ciudad no es descrita como un espacio cruel y
deshumanizante al que se confronta un hablante que añora la
naturaleza. El hablante del libro encuentra magia y sensualidad en
la ciudad y sus personajes tal como son, o sea,
misteriosos.
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¿Es idea mía o
efectivamente existe un coqueteo con la prosa en tu
libro? - La poesía
debe sacar provecho de las virtudes de la prosa y viceversa. La
poesía debe tener más miedo a ser blanda e inefectiva que a
mostrar rasgos narrativos. La narrativa tampoco debe temer a los
recursos poéticos: decir mucho en pocas palabras, no explicarlo
todo y usar metáforas y asociaciones supuestamente
extravagantes.
¿Dónde está el
amor en tus poemas? - El amor está
hecho de gestos, miradas, caricias. O sea, de silencio. Algunos
poemas intentan reproducir esos instantes y otros son despechados
y cínicos. El sujeto que habla fotografía la ciudad dialogando con
el fantasma de una mujer. Los temas son siempre los mismos, en
poesía lo que importa es cómo decirlos. Opté por versos que se
entrecortan, se aceleran o se acercan al silencio: otros deben
decir si funcionan.
En tu libro
hay referencias a la cultura pop. ¿Podrías
explicarlas? - La poesía
debe servirse de cuanto tenga a mano. Cuando chico me llamaba la
atención el letrero luminoso de Aluminios El Mono, el
logotipo de Dulcono, y por supuesto, la música popular. No
se puede ignorar la cultura supuestamente bastarda a la que
pertenecemos, sería como quienes le temen a internet, o que
ignoran la literatura y la poesía. Además, las letras de algunas
bandas son tremendos poemas.
¿Compartes la
creencia de que los poetas son los llamados a revelar la esencia
oculta de las cosas? -
Absolutamente. Uno hace fotografía o una especie de voyerismo:
intenta atrapar la plasticidad y el misterio de las
cosas.
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En estos habitáculos de ladrillo princesa tipo República
Socialista, en donde fue filmado "El Proceso" de Kafka -Wells-,
"Caluga o Menta" de Justiniano, "The Rear Window" de Hitchcock,
y alguien también escribió algo, las parejas se dedican a
fornicar con la violencia de la canícula, a ventana abierta (el
viento, por amor al telescopio, entreabre la cortina). De aquí
salen los titulares para la prensa amarilla. Ayer, sin ir más
lejos, alguien fue asesinado luego de un fracaso futbolístico.
Hay un graffiti indescifrable en postes y grifos, y las
sensuales madres solteras riegan el pasto escuchando música
romántica. Las calles se llaman: El Esfuerzo, El Empeño, La
Perseverancia, La Constancia, etc., exceptuando la avenida
principal: Patria Nueva. Villas. El sol recalienta los taxis
Lada estacionados y seca rápidamente sábanas, camisas, calzones
y demás banderas de rendición que estilan sudor, manchas y agua
bendita que le cae a uno al pasar.
(Germán
Carrasco) |
en El Mercurio,
suplemento, 11 septiembre 1998
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